El Wiley College da la bienvenida al 17º Presidente: Dr. Herman Felton Jr.


10/24/2018


Por: Sherri Gragg
 
El Dr. Herman J. Felton Jr. ha sido nombrado el 17º Presidente y Director Ejecutivo del  Wiley College.
 
El Dr. Felton sucede a su mentor personal y al presidente más antiguo del Wiley College, el Dr. Haywood L. Strickland. Recientemente, nos reunimos con el Dr. Felton para hablar sobre su visión del Wiley College y su estrategia para guiar al futuro a esta universidad que ha sido, históricamente, para estudiantes de la raza negra
 
 
P: ¿Cómo es tomar el mando de una institución educativa tan distinguida e históricamente influyente como el  Wiley College?
 
R: Me encanta. Seguir al Dr. Strickland es muy importante para mí porque es un mentor personal, y la historia de Wiley habla por sí misma. Es increíble poder continuar el trabajo de mis 16 predecesores, sólo surrealista.
 
Encuentro que, en muchos incidentes, las universidades realmente viven de su historia. Lo sorprendente de Wiley es que ves esta continuidad a lo largo de la historia. Lo que comenzó en la década de 1940 todavía continúa hoy. Históricamente, Wiley fue el hogar de los líderes del pensamiento y el año pasado, tuvimos nuestro primer estudiante internacional de intercambio . Eso habla mucho del tipo de estudiantes que tenemos aquí. También tenemos una tremenda diversidad racial y económica, y eso hace que el aprendizaje sea mucho más rico.
 
P: ¿Cuáles son sus objetivos a corto plazo para Wiley?
 
R: Estabilizaremos la infraestructura. Tenemos un montón de mantenimiento que debe abordarse y necesitamos fondos para realizar esas mejoras. Me he estado reuniendo con representantes y estoy trabajando para obtener el apoyo de la comunidad. Veo a Wiley como el eje del éxito de Marshall. Quiero que operemos a un nivel óptimo en la comunidad. Nuestro campus debe estar lleno en el verano con campamentos para niños locales. Quiero que organicemos programas para la comunidad y seamos un lugar donde puedan experimentar las artes. Este año, nuestro programa de Navidad será gratis para el público.
 
P: ¿Cuál es su visión para el futuro de Wiley?
 
R: En diez años, veo a Wiley como una incubadora educativa para estudiantes, dándoles un laboratorio desde el cual lanzar vidas de servicio. Encontraremos recursos para construir no solo nuevos dormitorios, sino también un maravilloso centro comunitario que albergará algunos recursos compartidos y recursos humanos con Marshall. No se trata sólo de Wiley, queremos estar seguros de que capturamos todas las necesidades de la comunidad. Hay plaga en esta comunidad. Estamos en un desierto alimentario, un desierto de salud y bienestar. Hay una falta de acceso a internet de banda ancha.
 
También quiero que seamos un recurso para Marshall, un lugar donde la comunidad está expuesta a las artes. Espero que vengan a escuchar conferencias. Queremos convertirnos en colaboradores no sólo de este espacio y de Texas, sino también de la nación. Seremos un faro o una luz en la colina, metafóricamente, literalmente, figurativamente. 
 
P: Como presidente de la Universidad de Wilberforce, tuvo éxito en el aumento espectacular de los fondos para la escuela. ¿Es esta una prioridad para usted en Wiley?
 
R: Absolutamente. La recaudación de fondos es un objetivo aquí. Usted no puede pagar facturas, miembros de la facultad y crear una infraestructura y programación sólo con la matrícula. Tenemos que encontrar becas y nuestro alumnado debe ser responsable. No tengo ningún deseo de avergonzar a las personas para que den, pero continuamente defenderé el caso. Quiero articular la necesidad.
 
P: Hábleme de los estudiantes de Wiley. ¿Qué le enorgullece? ¿Qué espera de ellos?
 
R: Los niños son muy amables. Son inteligentes, y son apasionados acerca de Wiley. Espero que nosotros, como institución, no sólo sigamos educándolos y dándoles todo lo que necesitan para tener éxito, sino que también les presentemos a Cristo y las cosas que sean de Cristo.
 
Mi esposa y yo hemos comenzado a invitar a los estudiantes a cenar todos los martes por la noche en “Un asiento en la mesa”. Les damos una comida casera, les enseñamos acerca de la etiqueta que necesitarán para sentirse cómodos en cualquier situación y conversamos con ellos. Hablamos de moda, rap y matrimonio, pero también de Cristo.
 
Les dije anoche que el verdadero trabajo comienza cuando vamos a los lugares oscuros y estamos con las personas que no piensan como nosotros. Les desafié a que, si nuestro objetivo es escuchar a Cristo decir “bien hecho”, tenemos que pensar en cómo hacer que eso suceda. Comienza diciendo “buenos días” a alguien, haciendo una buena obra, estudiando la palabra de Dios. Comienza con compasión y gracia.